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Sintagmas
7.1. La posición de los elementos del evento

El primer estudio sintagmático consistirá en el análisis de la posición de las distintas partes del evento con respecto al predicado, que tomamos como eje de la estructura sintáctica de la oración. El motivo de esta elección se debe a que, como señalamos en la descripción de SESCO, nuestro sistema toma los predicados como núcleos de sus análisis. Obviamente, no se encuentran incluidas aquellas partes que pertenecen a un evento con el predicado elidido (como veremos en la sección 7.2.1, estos se corresponden con el 9% de los eventos).

Distinguiremos entre las apariciones de un elemento con anterioridad al verbo, con posterioridad a este y aquellos casos en que el elemento no aparece explícitamente en la oración (los normalmente denominados null-instantiated elements en la bibliografía anglosajona). Un ejemplo de estos últimos casos es la oración 71 donde no aparece explícita la entidad que tiene la propiedad de ser por casualidad.

(71)

No ha sido por casualidad[efamcv07].

Como resultado de esta clasificación, obtenemos la tabla siguiente, que comentaremos a continuación.








ElementosAntesDespuesNulo














ENTidades 28,1%13,5%58,3%







PROpiedades 8% 60,6%31,4%







LOCativos 20,3%32,8%46,9%







AGentes 22,8% 7,4% 69,8%







PAcientes 18,9%48,2%32,9%







IR 50,8%45,9% 3,3%







Los porcentajes reflejan la proporción en que cada elemento aparece en una posición determinada y nos permiten establecer tres primeras conclusiones o principios sintácticos para nuestra gramática:

1.
Cada elemento del evento ocupa una posición con respecto al verbo con más frecuencia que la otra.
2.
Existen muchas ocurrencias de elementos del evento que no aparecen explicitados en la oración mediante elementos léxicos. Este fenómeno es especialmente importante en el caso de los agentes, de las entidades de los estados y de los argumentos locativos, pero igualmente remarcable en todos los demás con la única excepción de las relaciones indirectas.
3.
También con excepción de las IR, aquellos elementos que aparecen después del verbo (PRO y PA) son los menos proclives a estar implícitos.

El dato más resaltable de esta primera aproximación es la frecuencia de casos en que el elemento aparece elidido. La información compartida y contextual, generalmente de poca importancia en las gramáticas tradicionales, tiene aquí un papel fundamental para la comunicación de los eventos. Comprobamos cómo los primeros argumentos (esto es, las entidades de los estados y los agentes de la acciones) son más normales implícitos que explícitos. Como veremos más adelante y ya hemos comentado en el anterior capítulo al definir la clase de los verbos, este hecho es posible gracias a que su información básica se recupera a partir del predicado, que nos proporciona información deíctica a través de la concordancia de persona y número.

Esta circunstancia es la que nos explica el principio 3, que detallamos en las siguientes listas en las que clasificamos los elementos entre los que son más y menos propensos a aparecer explicitados:


Figura 7.1: Clases de elementos según su explicitud

Explícitos: cualidad predicada, paciente, (relación indirecta), (localización).

Implícitos: entidad, agente, (localización).


Los argumentos de localización aparecen en ambos grupos entre paréntesis porque sus porcentajes de explicitud positiva y negativa son excesivamente próximos como para tomarlos como determinantes (53,1% y 46,9% respectivamente si no tenemos en cuenta los elididos). Mantendremos igualmente individualizadas las relaciones indirectas por considerar que tienen, una vez más y como pasaremos a explicar enseguida, características especiales.

Podemos utilizar el principio 1 para establecer dos grupos nítidamente diferenciados, pero esta vez según la posición que ocupan los elementos eventivos:


Figura 7.2: Clases de elementos según su posición.

Anteriores: entidad, agente, (relación indirecta).

Posteriores: cualidad predicada, localización, paciente, (relación indirecta).


Observamos que las figuras 7.1 y 7.2 nos ofrecen dos clasificaciones muy similares, con la única diferencia de las localizaciones. En ellas vemos confirmado, por lo tanto, el principio 3, de una correlación entre la posición normal de un elemento y su probabilidad de aparecer implícito.

Es interesante comprobar cómo las relaciones indirectas tienen un comportamiento sintáctico distinto al resto hasta el punto de ser una excepción clara a las tres primeras reglas que hemos propuesto. Como se indicó en la parte teórica (sección 3.5) y hemos recordado con las clases de palabras, las relaciones indirectas no son argumentos centrales de los eventos, sino añadidos externos, y esto se refleja sintácticamente en la falta de preferencia por su aparición antes o después del verbo, con porcentajes muy próximos del 50,8% y del 45,9% respectivamente.

La suma de estos porcentajes nos advierte de la segunda peculiaridad de las relaciones indirectas: en el 96,7% de los casos aparecen explícitamente a través de sintagmas. La explicación desde el punto de vista del análisis eventivo es sencilla: al no ser parte necesaria del evento, si no aparecen explicitamente, lo más normal es que no se echen en falta y no se recuperen de la información contextual o compartida. Esto explica que sólo se etiqueten en SESCO cuando tienen representación léxica o en aquellos casos en que su relevancia es indiscutible.

7.2. Sintaxis de los elementos del evento

Tomaremos ahora en consideración la información gramatical que el corpus nos ofrece. Investigamos en este segundo experimento qué combinaciones de palabras forman los sintagmas que suelen aparecer representando cada uno de los elementos del evento.

Con el fin de facilitar una exposición clara, mostraremos para cada elemento sólo los cinco casos más frecuentes y los de elipsis. Algunos incluyen subeventos y, por lo tanto, tendrán una composición más heterogénea y difícil de determinar. Como afirman Gildea y Jurafsky (2002) y se deduce de nuestro planteamiento composicional, la estructura de un subevento requiere de un análisis de complejidad potencialmente similar a la del evento que lo contiene. De este modo, la aparición de un subevento nos obliga a tener en cuenta la misma variedad de posibilidades estructurales que un evento.

Las listas que presentamos serán asumidas como conjuntos de reglas de nuestra gramática y serán relativas, puesto que su aplicación dependerá de la probabilidad que tengan de aparición. Cada tipo estará acompañado de un ejemplo real extraído del corpus en el que se señalará en cursiva la parte que estudiamos y se acotarán con paréntesis los contextos externos que ayuden a su interpretación.

Las categorías gramaticales sobre las que nos basamos son las que el etiquetado de C-ORAL-ROM nos ofrece, especificadas al inicio del capítulo anterior, por lo que será importante tener presentes los aspectos allí descritos.

7.2.1. Sintaxis de los predicados


Figura 7.3: Estructuras de los predicados

PIC


Observamos cómo, en el caso de los predicados, las cinco combinaciones más frecuentes, más los implícitos, se corresponden con el 84% del total a pesar de que en nuestro corpus aparece un total de 155 tipos diferentes de estructuras de predicado.

El tipo más frecuente, con mucha distancia con respecto a todos los demás, es el de los predicados que están formados por un elemento etiquetado como Verbo. Estos aparecen en la mitad de los eventos del corpus de habla espontánea. Debemos tener en cuenta que, ya que un evento requiere estar actualizado (es decir, que tenga lugar) para considerársele tal, entendemos como V únicamente los verbos conjugados.

(72)

dónde estuviste ayer? 2[efamdl05].

Los siguientes cuatro casos tienen posibilidades de ocurrencia más similares entre sí. El primero es el de los casos en que el predicado está implícito. Estos suelen deberse a que el predicado es el mismo que el que se expresó en una oración anterior como observamos en el siguiente ejemplo en el que se ha elidido el predicado “realizar” de la segunda oración porque coincide con el de la primera:

(73) a.

qué función siempre realiza un adjetivo en último término dentro de la oración simple ?

b.

qué función ? 3[epubmn01].

El tipo AUXiliar y Verbo lo podemos considerar similar al de sólo Verbo ya que, como explicábamos al definir la clase de palabras verbal, se trata de verbos conjugados en tiempos compuestos, como es el “he quedado” del ejemplo 74.

(74)

he quedado ya con ellos para el domingo 4[efamdl10].

El 5% de los ADV nos remite de nuevo al modo en que se han analizado casos como los de los ejemplos que ya estudiamos anteriormente en las secciones 4.4.1 y 6.2, que denominábamos confirmadores del valor de verdad y que relacionaban dos eventos. El primero es el antecedente del primer argumento del segundo, y este confirma o niega su veracidad. Como ya se explicó en la parte dedicada a los predicados no verbales de las secciones citadas, la decisión de realizar este tipo de análisis vino forzada por el propio corpus y, según comprobamos ahora con el recuento de los porcentajes, su frecuencia es importante.

(75)

(a muchas ya las conoces) bueno no 5[efamcv07].

La suma de ADVerbio y Verbo se da en el 6% de los casos. De nuevo, nos encontramos con un tipo muy similar al del Verbo aislado ya que sólo se le añade a este un adverbio para expresar el valor negativo o positivo del evento (por ejemplo, en 76). Si siguiéramos enumerando todos los tipos posibles de predicados, nos encontraríamos también entre las diez primeras posiciones, con un 1% de frecuencia, la estructura ADV AUX V, igualmente similar a las aquí aparecidas.

(76)

no vale 6[efamcv07].

Por último, encontramos un 3% de P V que se corresponde en su totalidad a verbos pronominales que van precedidos de “se”.

(77)

y se complica 7[efamcv0603].

Si revisamos el contenido de todos los LEX del corpus, encontramos que aquellos que contienen un verbo suman el 79’6% del total. Este porcentaje nos permite afirmar que la forma típica de predicación en el habla espontánea del español es la verbal. Sin embargo, puede ser más interesante el 20,4% restante por su contraste con la concepción habitual de las gramáticas. Como hemos visto en la gráfica 7.3, este porcentaje no verbal está compuesto fundamentalmente por casos elididos y adverbiales.

7.2.2. Introducción a la sintaxis de los argumentos

7.2.2.1. Sintaxis de las entidades

7.2.2.2. Sintaxis de las propiedades

7.2.2.3. Sintaxis de las localizaciones

7.2.2.4. Sintaxis de los agentes

7.2.2.5. Sintaxis de los pacientes

7.2.3. Sintaxis de las relaciones indirectas

7.3. Sintaxis y tipos eventivos

La revisión que hemos efectuado con los datos precedentes nos ayuda a ser optimistas en cuanto a la posibilidad de encontrar regularidades sintácticas a partir de un planteamiento semántico tan general como el propuesto por nosotros, incluso tratándose de textos sin ningún tipo de restricción. La probabilidad de aparición de las estructuras señaladas es aún mayor de lo expuesto puesto que la mayoría de las estructuras sintácticas que hemos enumerado aquí por ser las más frecuentes aún verían aumentada su predominancia si las tomáramos como estructuras de base. Así, por ejemplo, la estructura Q NC no es sólo una de las más frecuentes en los PRO, sino que además podría entenderse como la base de las nueve siguientes, que suman un 2,9% más de casos dentro de este tipo de argumentos:

El tercer experimento será similar al anterior, pero utilizaremos los datos para comprobar si la tipología eventiva propuesta en este libro se refleja en las estructuras sintácticas que expresan sus distintos elementos. El objetivo es, por lo tanto, comprobar la forma de los sintagmas según las características generales de los eventos de modo que podamos comprobar si existen relaciones entre la tipología estructural semántica y la sintáctica.

Supondremos que la relevancia de los casos elididos ha quedado suficientemente clara en las anteriores secciones y nos concentraremos aquí en el resto ya que son estos los que realmente nos permiten el análisis sintagmático y son las estructuras que se podrían utilizar para reconocer una parte eventiva en un análisis sintáctico.

Para facilitar la exposición de los datos, incluiremos gráficas comparativas con las construcciones de cada caso así como ejemplos extraídos del corpus. Los ejemplos se presentan en tablas que permiten comparar más rápidamente las construcciones. En ellas, utilizaremos el superíndice a para los atributivos y el superíndice l para los locativos en el caso de los estados y el superíndice a para las afectadoras y el superíndice e para las efectuadoras en el caso de las acciones (los procesos no se contemplan por no tener argumentos propios, sino los de las relaciones abstractas de que se componen).

7.3.1. Primeros argumentos de los estados


Figura 7.10: Entidades anteriores al predicado

PIC


Presentamos en la figura 7.10 las diferencias entre los primeros argumentos de los estados atributivos y de los locativos, teniendo sólo en cuenta en ambos casos las apariciones anteriores al predicado que, como vimos en la figura 7.2, son las mayoritarias. La gráfica presenta los cinco tipos de estructuras más frecuentes en cada caso, que aquí son casi coincidentes. En el cálculo de sus porcentajes no se han incluido las cantidades de los casos elididos.

Debemos resaltar que la importancia de estos argumentos en la posición anterior al predicado es muy diferente en ambos casos, de modo que constituyen el 73% de las entidades de los estados atributivos y solo el 18,5% de las de los locativos. Acercándonos al corpus, encontramos una construcción con una frecuencia de aparición muy alta que puede explicar esta anomalía en los últimos; nos referimos a los eventos con el predicado “haber” que, como ocurre en los ejemplos citados anteriormente con el número 87, acostumbran a tener el ENT después del predicado.

En cuanto a las estructuras sintagmáticas, destaca la coincidencia en ambos tipos hasta el punto que podemos afirmar que aquí el rasgo locativo/atributivo del evento no es determinante para la expresión sintáctica. La única diferencia es, además de una leve variación en los porcentajes, la sustitución de las construcciones compuestas por DET NC ADJ por otras formadas por un cuantificador y un nombre común (Q NC). Debemos recordar que, en estos casos, las palabras anotadas como cuantificadores comparten sus propiedades básicas con las que se consideran determinantes.

En la figura 7.11 presentamos la misma gráfica, pero con los ENT que aparecen después del predicado.


Figura 7.11: Entidades posteriores al predicado

PIC


En los estados atributivos, encontramos las mismas dos estructuras más frecuentes que en la gráfica de los casos anteriores al predicado, esto es, PPER y DET NC, pero observamos que entre los dos apenas suman el 23,5% mientras que antes alcanzaban el 44,4%. En lugar de Pronombres (no personales), aparece un 4,5 de cuantificadores (Q) que, como ya hemos señalado en repetidas ocasiones, tienen en estos casos las mismas características.

Como vemos en el ejemplo, las ocurrencias de V se deben a verbos en infinitivo de los que se predica una cualidad y, en este sentido, son tratados como entidades.

Por último, hay un porcentaje alto de subeventos, tanto precedidos por C como por Q NC PR, que vuelven a mostrar que los argumentos más extensos tienden a aparecer en posiciones posteriores. Esto lo vemos también reflejado en la comparación de los estados locativos, en los que los pronombres, mayoritarios antes del predicado, son sustituidos por nombres frecuentemente acompañados de otras palabras.

Las construcciones correspondientes con los estados locativos coinciden aquí con la de los atributivos en una sola estructura, la de DET NC y ni tan siquiera en ese caso son similares las frecuencias. La importancia de los pronombres y de los subeventos en los atributivos no es compartida por los locativos, que están claramente dominados por las denotaciones a través de nombres.



ENTEjemplos anteriores al predicado




PPERa esto no implica que... [emedrp03]


PPERl esa estaba en la casa [efammn01]


DET NCa la autonomía será fácil [emedrp03]


DET NCl el presupuesto se quedará aquí [efamcv02]


Pa aquí es como todo [emedts01]


Pl usted estuvo en el Kursaal [emedin01]


Na México es tan especial [emedrp03]


Nl o bien Yazmin estará aquí [etelef03]


DET NC ADJa el movimiento obrero está sobrado [emedin01]


Q NCl ochocientos mil números en la pantalla aparecen [etelef01]




ENTEjemplos posteriores al predicado




DET NCa vaya una porquería que era ese hospital [efamcv02]


DET NCl después de comer venía la siesta [epubmn02]


Casubevento no me extraña que le entre la depre [efamcv03]


PPERa cuánta potencia tiene eso [efamcv02]


Va te corre mucha prisa saberlo? [etelef03]


Qa no les importa nada [emedrp03]


NCl aquí va haber potaje también [efamdl10]


Q NCl había en una habitación seis personas [efamcv02]


Q NC PRlsubevento había un señor que nos decían... [efamdl05]


Q NC ADJl sale un número kilométrico [etelef07]


7.3.2. Segundos argumentos de los estados

7.3.3. Los agentes

7.3.4. Los pacientes

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