La princesa se pegaba con las sábanas sin encontrarle apellido al beso de aquella tarde. En el caos de la locura: de insatisfacción, de pasión, de Judas. No le podía dar un calificativo adecuado que registrara el evento en su diario rosado. Revisó su diccionario real y le consultó a su tutora de materias musicales. [...]
22. octubre 2009.
El encuentro
La conocí una mañana que yo creía destinada a que no ocurriera nada. Dimos un paseo y me convenció de que sí.
30. septiembre 2009.
Dulce
María sudaba dulce. Por unos sitios más que por otros, pero era verla jugar al tenis y hacérsete la boca agua.
