El animal se ha lastimado en acto de servicio. Ha retado mil veces la lógica de la gravedad con pasmoso equilibrio, recordando las habilidades de sus progenitores montañeses, pero esta mañana tuvo lugar el accidente. Siempre se había jugado el tipo para que los dos tuvieran algo que llevarse a la boca. Por eso él [...]
Ajena
por el miedo a saber que hay días que vuelven, como cuando soñamos con esas bocas grandes que a veces el sol me permite imaginar olvidadas, el reloj está en la mesilla o en la muñeca, y tú también sabes que vuelven los días en que el campo estaba más cerca, cuando un paso dulce [...]
Raúl Cienfuegos
A Raúl Cienfuegos lo educaron en la pobreza: a no pedir de niño aunque sintiera la punzada de la necesidad, a agradecer como regalos lo que recibía después de tanto trabajo, a creer con fe ciega en la llegada sagrada de las vacas flacas, a educar a sus hijos en la austeridad de la supervivencia, [...]
¿Cuándo?
Demasiado tarde por una milésima de segundo. ¿Una milésima? O tres segundos. O un minuto, una hora, un mes de estos. O una vida. ¿Una vida? O dos o tres. O siempre era demasiado tarde. Quieto, por si acaso.
Castillos
A este lado está la paz fresca de la piedra mientras al otro serpentean los ojos de la guerra. La pregunta queda en la aldea que difumina ambos espacios con un vacío de corazones punzantes y meteorología imposible.
La obviedad del vértigo (E)
César Alarcón tuvo mala suerte con los padres que le tocaron en gracia, pero buena con Adela Jiménez, su pareja desde los diecisiete años, quien lo amó siempre sin condiciones. Probablemente los dos momentos más importantes en su vida fueran el nacimiento de Débora, su hija, y el final feliz del cáncer de pecho de [...]
La obviedad del vértigo (A)
Eva Sierra decidió que sería jueza cuando apenas tenía seis años. Lo vislumbró en un mal telefilme del que después no recordaría más detalle. A partir de aquel día, igual lo que hiciera o lo que ocurriera, el futuro era cierto y esa determinación perfilaría su vida: su agenda, sus relaciones, sus viajes. Eva Sierra [...]
Caperucita hoy
La culpa de todo la tuvo la madre, que la vistió de rojo.
La obviedad del vértigo
Cuando tenía seis años, Eva Sierra decidió que sería jueza. Lo vislumbró en un mal telefilme del que no recordaría más detalle. A partir de aquel día, daría igual lo que hiciera o lo que le ocurriera, el futuro era cierto. Su determinación perfiló su vida: su agenda, sus relaciones, sus viajes. Eva Sierra consiguió [...]
