C/Modesto Lafuente

Una cervecería de estas que dan desayunos, setiembre, ni frío ni calor, Madrid centro, salía ya con las gafas de sol puestas, o no se las habría quitado, y le golpee, primero en los huevos, era alto y más fuerte, después a la cabeza, una vez tras otra, aunque me dolieran los puños y me alarmara la sangre, incluso con su palo de golf, porque lo llevaba.

De Historias imposibles
Publicado: 25 septiembre, 2010 a las 17:11
¿Quieres compartirlo?: These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Live-MSN
  • MySpace
  • TwitThis
  • Wikio ES
  • email
Imprime esta microficción Imprime esta microficción