
Los trabajos del estudio brasileño Platinum le dejan con la boca abierta a cualquiera. Y así van: premios del festival de NY, del de Cannes, del de Londres… e incluso alguna obra comprada por el Museo del Louvre (¿clásicos del futuro?).
Date un paseo por su portafolio y arriésgate a que te vendan lo que ellos quieran. Lo hacen, como la mayoría de la publicidad, con la sola condición de que dejes atrás la realidad y creas que otro mundo no sólo es posible, sino que lo puedes encontrar en el próximo supermercado. Sea con MasterCard de por medio o no, lo cierto es que las obras de Platinum son como para no dejar de soñar.
(Nos dio la pista).
¡Impresionante!… Si, señor!